sábado, 8 de febrero de 2014

viernes, 27 de enero de 2012

martes, 13 de abril de 2010

SISTEMA CIRCULAR

ACTIVIDAD: “EL GEÓMETRA”


“Geómetra” (Medidor de tierras) es el nombre que los griegos dieron a las personas que en Egipto tenían a su cargo la medición de las superficies de cultivo con el fin de determinar los impuestos por pagar. Entre los egipcios se les denominaba “tenedores de cuerda”, pues con la ayuda de un cordel dividido en 12 unidades podían hacer su trabajo.

MATERIAL:

  • Un cordel por equipo (de 5 o 6 m. Aprox.)
  • Gises de colores.
  • Un clavo
  • Cuaderno de registro.

La actividad “Geómetra”, será realizada en equipos de 4 personas, en donde uno se encargará de llevar la literatura (cuaderno de notas) y el siguiente registro; y entre los otros tres, harán el trabajo de campo. Entre todos deberán llevar a efecto la práctica, para que obtengan los resultados correctos.

Realizar las siguientes actividades y registrar en un cuaderno los procedimientos y resultados obtenidos.


a) Marcar en el cordel 12 partes iguales. Hacer un nudo en cada marca y en ambos cabos. ¿Cuántos nudos hicieron? R ____________________

b) ¿Podrá utilizarse el cordel como regla? ¿Cómo hacerlo?
R ____________________________________________________________
______________________________________________________________

De ahora en adelante, cada parte entre nudos, le llamaremos “UNIDAD” (otros lo llaman “doceavos”)

c) Usando la cuerda como compás y tomando seis unidades como radio, tracen una circunferencia. ¿Cuántas unidades de la cuerda mide la circunferencia?
R ____________________
¿Cuántas unidades mide el diámetro?
R. ___________________
Si dividen las unidades que mide la circunferencia, entre las unidades que mide el diámetro, ¿Qué resultado obtienen?
R. _________________
Este cociente, ¿A qué valor o número conocido se aproxima?
R ____________________

d) Formen con el cordel un triángulo equilátero. ¿Cuánto mide cada uno de sus ángulos? R ___________________________
Sabemos que un triángulo equilátero, tiene tres ángulos iguales de 60º
¿Cómo se puede obtener un ángulo de 30º? Explíquenlo y háganlo.
R _____________________________________________________________

_______________________________________________________________
Dibujen lo que hicieron:








e) Con toda la cuerda, formen un triángulo rectángulo ¿cuánto mide cada uno de sus lados?
R ________________________________

f) Utilizando los conocimientos de los incisos anteriores, trazar un cuadrado de 3 unidades de lado. ¿Cómo asegurarse de que es un cuadrado? Exprésenlo de forma escrita, y hagan un dibujo.
R__________________________________________________________________
___________________________________________________________________

Anota tus conclusiones:

miércoles, 22 de julio de 2009

Mi confrontación con la docencia

Después de cinco años de haber egresado de la ESIA del IPN, y cuatro de trabajar en construcción de carreteras federales en la SCT, entré en un letargo emocional por no desarrollarme como yo deseaba; un día, llegó mi padre con una convocatoria de la Escuela de Ingeniería de la UAG para concursar como catedrático. Vi en ello una tabla de salvación a la cual me aferré preparándome para ganar el concurso.
Los alumnos con los que trabajé algunos eran desfasados pero no por ello atrasados; me obligó a prepararme más cada día. Eran muchachos con ansia de aprender, participativos, trabajadores y responsables; sabían lo que querían. Con personas así no es difícil ser maestro (o más bien catedrático).
Pero solo tres años me duró el gusto pues la inquietud de continuar en obra fue más grande que las satisfacciones, el prestigio y la estabilidad de ser profesor de tiempo completo; así que me fui a la Autopista del Sol y después con una empresa llamada SUMACO. Uno de los inconvenientes es que al terminarse una obra, también se acaba el empleo… y a empezar de nuevo.
Para ese tiempo se fundó el CECyTEG en Chilapa (mi pueblo natal) y con ello un refugio que ya no contemplé como temporal, más bien como una alternativa de estabilidad; pero la experiencia docente que tenía era muy pobre al trabajar ahora con adolescentes. Al fin del primer semestre de labores me sentía terriblemente frustrado y decepcionado: ¡No lograba que mis alumnos aprendieran! Pedí consejo a mi hermana que es maestra (también de matemáticas) y me auxilió un poco; empecé a tener contacto con la Asociación Nacional de Profesores de Matemáticas y asistir a congresos; participé en cuanto curso se me presentó la oportunidad; propicié más contacto con maestros a los que hay que aprenderles. Esto fructifica poco a poco y ese sentimiento de agobio ante situaciones de “no se que hacer para que me entiendan” ha ido desapareciendo.
Ahora me siento “como pez en el agua”, con más herramientas, con más experiencias propias y ajenas; pero como decía Nietzsche: “El hombre es un ser inacabado” y día a día no dejo de aprender.
Al salir a la calle me doy cuenta de de la razón que tiene José Ortega y Gasset en su obra “La rebelión de las masas”; pero quiero cambiar para bien esa situación y si quiero mejorar el mundo en que vivimos debo hacerlo con los jóvenes… ¡Es con ellos que podemos mejorarlo!
….Que pagan poco en la docencia… Es verdad, pero si trabajo en ello, no voy a hacer las cosas a medias, no voy a “hacer como que trabajo porque hacen como que me pagan”. Si acepto es mi decisión y mi responsabilidad y como soy mal negociante, daré lo mejor de mí.
Me siento increíblemente bien cuando veo a una persona que ha sido mi alumno y que tiene mejores modales que muchos otros, que es estable, que sigue superándose en algún aspecto, que sigue motivada para transformar para bien esta sociedad, que lleva en si los valores que tanto pregonamos, que es feliz… en algo contribuí a su formación y aunque no me salude; esta satisfacción es la gratificación más grande que pueda yo tener. Algo estoy haciendo por mejorar mi entorno.
El ser maestro es profesar con la enseñanza y no solo un refugio temporal o definitivo, ni una simple ocupación de “aunque sea de maestro”. ¿Verdad que coincidimos?

Mi aventura de ser docente

¡Una de las tareas más difíciles en las que me he involucrado es la docencia!
Al trabajar en alguna construcción, sé lo que tengo que hacer; puedo resolver eventualidades que se presenten, y si no lo se, puedo investigar para dar solución acertada. En la educación me encuentro que debo trabajar con sueños e ilusiones, pasiones, desesperanzas, rencores y algunas frustraciones; todo aquel bagaje emocional que cargan los jóvenes. No solo es la cabecita que deben llenar con conocimientos, destrezas y habilidades; es el formar personas de bien, pero “bien”, en toda la extensión de la palabra; que sean tenaces en perseguir el logro de sus objetivos de su proyecto de vida, y si no lo tienen, que lo desarrollen; que sean capaces de enfrentar la adversidades con responsabilidad y entereza; que no sean parte de la corrupción tan proliferante en nuestra sociedad, pero que no los cercene ni agobie; que sean racionales en todos los actos de su vida, en fin… ¡Que sean personas de bien, y que sean felices!
Alternar todas estas concepciones de la vida con la instrucción escolar, son los propósitos reales que debemos seguir. Cada una de las acciones que realizamos con los alumnos debe estar respaldada con este precepto.
Si recordamos nuestros años de estudiantes, veremos que están llenos de detalles que nuestros maestros grabaron en nosotros; desde aquellos que se hicieron odiar, pasando por otros que solo eran miembros del club “15-30”, hasta aquellos que recordamos con profundo cariño y agradecimiento; aquellos a quienes imitamos ocasionalmente, los que no somos maestros de carrera.
¡El saber compromete! Este compromiso involucra el formar al “hombre ideal para nuestra sociedad”, independientemente de que compartamos o no las costumbres de nuestro medio; incluye el que cumplamos la tarea docente que tanto pregona el discurso de la reforma curricular (que el alumno sea pensante y no solo memorice). En forma particular, esto último, es uno de los aspectos que más me preocupa y ocupa en cada actividad que desarrollo con mis alumnos; aunque para ello frecuentemente sacrifique el cumplimiento del 100 % de los programas.
Mi compromiso particular es el apropiarme de más herramientas para alcanzar esa meta; actualizarme en las nuevas tecnologías para implementarlas y adaptarlas en mis clases. Por lo pronto, aunque no soy de informática, sino de matemáticas, compré una computadora portátil y un cañón, que desde febrero pasado la utilizo en casi todas mis clases; con el respectivo software requerido…
No quiero ser parte del grupo de “profes madera muerta con su libro de oro”; quiero ser parte del tercer grupo que mencioné.

Los saberes de mis estudiantes

Mis estudiantes en su gran mayoría usan el internet para bajar información sobre temas de tareas de las diversas materias; muchos confesaron que solo copian y pegan, pero solo cuando algunos maestros les piden la tarea en forma manuscrita, por lo general solo la transcriben a mano sin detenerse en analizarla.
Todos saben hacer presentaciones en pps pues es parte de una de sus asignaturas, tanto que ellos me ayudaron a resolver un pequeño problema que yo tenía para finalizar una presentación que elaboré. Una alumna ha dedicado una buena parte de su tiempo en elaborar y difundir presentaciones hechas por ella misma y yo las ha recibido en mi e-mail (Isela).
Les encanta compartir sus vivencias en fotografías e imágenes en espacios sociales, principalmente el metroflog. En él me he dado cuenta de los gustos y trayectorias que tienen durante su estadía en la escuela y fuera de ella también.
Con el grupo que asesoro, hacemos un directorio con sus datos para tener contacto en situaciones ordinarias y extraordinarias, en él, me he percatado de que aproximadamente el 40% de ellos no usa su e-mail en forma regular, pues todos lo obtuvieron por requisito de la escuela para procesar sus becas.
Tengo abierto un e-mail con mensajero instantáneo para mis estudiantes, y solo una pequeña parte de ellos me ha contactado; Con el 5% de ellos aproximadamente mantengo contacto continuo.
Como las especialidades son “Informática administrativa” y “Administración”, en ellas tienen por obligación horas de uso de laboratorios de cómputo, por lo que no fue necesario establecer estrategias de compartir el conocimiento entre ellos, más bien fue un compromiso entre todos, de mutua colaboración entre ellos y en casos particulares. En una plática que sostuve con la maestra Lulú (de informática), me comenta lo que aprenden, lo que deben hacer y lo que realmente hacen en sus horas de laboratorio. Dentro del currículo de las espacialidad, está la creación de páginas web.